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En lugar de escribir las mismas respuestas una y otra vez, los operadores pueden seleccionar mensajes predefinidos directamente desde el panel multiagente. Esto reduce los tiempos de atención, estandariza la comunicación y mejora la experiencia tanto para los operadores como para los clientes.

¿Para qué sirven los mensajes rápidos?

En la operación diaria existen respuestas que se utilizan constantemente, como:
  • Saludos iniciales.
  • Solicitud de información adicional.
  • Confirmación de recepción de una solicitud.
  • Respuestas a preguntas frecuentes.
  • Mensajes de seguimiento.
  • Cierres de conversación.
Los Mensajes Rápidos permiten reutilizar estos textos sin necesidad de escribirlos nuevamente en cada interacción.

Crear un Mensaje Rápido

Para crear un nuevo Mensaje Rápido se deben completar los siguientes campos:
1

Nombre del mensaje

Será utilizado por los operadores para localizar rápidamente el mensaje dentro del panel multiagente.
2

Contenido del mensaje

Texto predefinido que se enviará al cliente durante la conversación.
3

Canal o canales

Selecciona en qué canales estará disponible el mensaje.
4

Equipo o equipos autorizados

Define qué equipos podrán utilizar este mensaje rápido.

Administración de Mensajes Rápidos

Los Mensajes Rápidos pueden administrarse durante todo su ciclo de vida. Las acciones disponibles son:
AcciónDescripción
CrearAgregar un nuevo mensaje rápido a la biblioteca
EditarModificar el contenido, canales o equipos de un mensaje existente
InactivarDeshabilitar temporalmente un mensaje sin eliminarlo
EliminarRemover permanentemente un mensaje de la biblioteca

Búsqueda y filtros

Para facilitar la administración de bibliotecas con una gran cantidad de mensajes, se dispone de herramientas de búsqueda y filtrado. Puedes buscar por:
  • Nombre
  • Canal
  • Equipo
Esto permite localizar rápidamente los mensajes necesarios para su administración.

Buenas prácticas

Para mantener una biblioteca organizada y fácil de utilizar se recomienda:
  • Utilizar nombres descriptivos y fáciles de identificar.
  • Agrupar mensajes por categorías funcionales.
  • Revisar periódicamente los mensajes existentes.
  • Eliminar o inactivar mensajes obsoletos.
  • Actualizar enlaces, procesos o información cuando sea necesario.
  • Evitar duplicar mensajes con contenido similar.
Una biblioteca bien administrada permite que los operadores encuentren rápidamente la respuesta adecuada y mantengan una experiencia consistente durante toda la atención.